Bodas de plata

Bodas de plata: tips para celebrar 25 años de amor

Reconozcamos que cualquier motivo es bueno para hacer una celebración, y más con todo lo que hemos pasado durante estos últimos meses en los que la pandemia nos ha complicado hasta organizar bodas Covid. Así que festejar nuestras bodas de plata, las de nuestros padres o las de un ser querido, es una estupenda idea.

Pero, ¿qué simbolizan las bodas de plata? Nada más y nada menos que 25 años de casados. Tienen su origen en la Alemania medieval, donde se regalaba una corona de plata a la mujer que cumplía el cuarto de siglo de casada. De ahí su nombre.

Pero no es el único aniversario que tiene un nombre especial, ya que antes de llegar a las de plata pasamos por algunos metales más, y después de los 25 años se celebran otras, como las de oro. Te las detallamos aquí.

  • Bodas de papel: es el primer aniversario de boda.
  • Bodas de madera: se conmemoran los cinco años de casados.
  • Bodas de hierro: seis años desde la boda.
  • Bodas de bronce: es el octavo aniversario de casados.
  • Bodas de aluminio: aquí se celebra la primera década del matrimonio.
  • Bodas de acero: lo que se conmemora son los once años de casados.
  • Bodas de plata: rememora el veinticinco aniversario.
  • Bodas de oro: se celebran los cincuenta años de casados.
  • Bodas de diamante: se festejan sesenta años de matrimonio.
  • Bodas de brillantes: es el aniversario de los más longevos, setenta y cinco años de matrimonio. ¡Todo un hito!

Las que más se festejan y suelen dar origen a una celebración más elaborada son, normalmente, las bodas de plata y las de oro. Las segundas generalmente están organizadas por los hijos de la pareja.

Si estás en la tesitura de organizar estos eventos, te damos los tips que necesitas para convertir la jornada en un recuerdo para siempre.

Ideas para celebrar las bodas de plata

Puedes plantear desde una celebración íntima en la que reúnas a tus allegados más cercanos o bien organizar algo más grande, una fiesta a la que invites a familiares y amigos. Por tanto, puedes desde montar una comida en casa o en un restaurante hasta contratar el servicio en una finca como Fuentearcos, situada en Madrid. Esta última es, sin duda, la opción más recomendable si quieres celebrar unas bodas de plata por todo lo alto.

Si os casasteis en un acto religioso, una gran idea es hacer una renovación de votos matrimoniales. Se celebra con una misa en la que se incluye esta renovación. Lo cierto es que puede ser un momento muy emotivo más si cabe si conseguís hacerlo en la misma iglesia en la que se celebró la boda.

En cambio, si la boda fue civil, se puede organizar una ceremonia simbólica en el mismo lugar donde se realice la celebración con un acto tan simbólico como renovar o actualizar los votos, si los hicisteis en su día. Además, como no es un acto legal, podéis decirle a un familiar o amigo que sea el maestro de ceremonias.

En estas celebraciones podéis incluir el intercambio de anillos, pero en esta ocasión con unas alianzas renovadas, que incluyan alguna mención a las bodas de plata.

La vestimenta de la celebración

Generalmente no se pide etiqueta a los invitados y los novios relajan más la búsqueda del traje perfecto. Una sugerencia es optar por realizar una rememoración de la ceremonia inicial y celebrar las bodas de plata con el mismo vestido de novio y de novia. Si lo conservas y te queda bien puede ser un bonito y emotivo recuerdo ¿no crees?

La música de la boda

Una buena idea es utilizar la misma que en la boda original, la de hace 25 años. Puedes hacer una lista de reproducción con las melodías más importantes de aquel día, aquellas que en estos años de casados hayan significado algo para vosotros.

Del mismo modo, podéis ambientar el banquete o amenizar a los invitados con la música de vuestra época. ¡Será divertidísimo!

Una oportunidad para rememorar

Tanto para los que celebran las bodas de oro como para los de plata, rememorar momentos juntos es muy importante. Se trata de celebrar estos 25 años de amor juntos, algo que no sucede todos los días.

Si tenéis hijos podéis implicarles en la celebración, pidiéndoles que sean padrinos o madrinas, pajes, damas de honor o, incluso, el maestro o maestra de ceremonias.

Otra idea es pedirles que se encarguen ellos de organizar alguna parte como, por ejemplo, hacer un recopilatorio de fotos con los mejores momentos juntos de estos 25 años de historia que podáis proyectar en el momento de los postres.

Este será el punto emotivo de la celebración, la proyección de un vídeo con vuestros mejores instantes durante los 25 años de amor que celebráis. Recuerda que el montaje no debe resultar excesivamente largo, pero sí debe ser un reflejo que os defina como matrimonio. También, los familiares y amigos pueden regalar esta proyección o un libro con esas imágenes que recordaréis toda la vida.

El protocolo de este tipo de celebraciones es que no haya baile final, pero no hay nada escrito, así que lo mejor es disfrutar y elaborar esta celebración como queráis los dos.

Ya sea íntima o a lo grande, con baile o sin él, lo importante es que sea como vosotros queráis y, sobre todo, que brindéis para que llegue la próxima celebración. ¡Enhorabuena y a por los 50 años!